
El clavo con rondana para concreto es un elemento de fijación diseñado para aplicaciones estructurales en concreto y mampostería. Fabricado en acero con recubrimiento galvanizado mecánico y capa zincada anticorrosión, ofrece resistencia a la corrosión en ambientes de construcción exigentes. La rondana integrada de 25 mm expande la superficie de apoyo para distribuir eficientemente las cargas de tracción y reducir el riesgo de desprendimiento. Su instalación se realiza mediante una herramienta de cañón de 8 mm, permitiendo una colocación rápida y controlada en obra. La serie se ofrece en seis longitudes de clavo, desde 1 hasta 3 pulgadas, manteniendo un diámetro uniforme de 3.6 mm y un espesor de rondana de 1.5 mm.